Generador 1
Juego de la estrella
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Juego de la estrella
ENFOQUE SIMBIÓTICO O SEMINAL
Nuestras contradicciones como potencia
Encontrar el arraigo
Silvia Rivera Cusicanqui
La investigación entendida como simbiótica, se puede asociar con situaciones interhistóricas[1] que suceden en el diario vivir, con la conciencia del impacto histórico que implican las ontogénesis diversas, presentes en tales encuentros. Luego, para que sea posible, es necesario detenerse, reflexionando los espacios-tiempos en que se viven esos saberes.
Entonces, para abordar el reto de llevar a cabo experiencias simbióticas resultan iluminadoras las advertencias y enseñanzas de los pueblos originarios: sin que el centro sea repetir lo que otros dicen, hay que situarse más allá de la búsqueda del título y de reconocimiento pasajeros; esto se hace “Respetando el camino” (Plaza, Campuzano y Espinel, 2009).
En un entramado de estas características es posible crear escenarios simbióticos que estimulen la contemplación interna y externa; que jalonen y permitan expresiones vitales, en juegos que encuentran con alegría la vida dulce y buena que alimenta el espíritu, sacando a los tiempos de disonancias estériles, para situarlos en tiempos del aión.
Quiere decir: situarse en aquellos tiempos que buscan permanentemente el equilibrio y hacen parte de la complementación expresada en la reciprocidad consigo mismo y con el ámbito del que se hace parte conscientemente.
[1] El concepto de interhistoria es un aporte de Rita Segato (2013), quien en su condición de antropóloga documenta el surgimiento del vocablo cultura, como el resultado de la segregación europea al interesarse por estudiar pueblos diferentes a los suyos, por las épocas de los establecimientos de las colonias en los otros continentes.